3. Educación Teológica como afirmación de la vida
En la UBL sentimos una gran responsabilidad por ligar el mensaje salvador y liberador de Jesucristo tanto con las necesidades individuales de los seres humanos, como con las condiciones de vida y muerte en el mundo, como marco para enfocar la vida y misión de las iglesias. Desde esta base, la UBL procura desarrollar un modelo alternativo de educación teológica con una metodología diversificada al servicio de personas que sean aptas no sólo para edificar el cuerpo de Cristo, sino también para contribuir en la transformación del mundo. Es un modelo dedicado a la afirmación de la vida.
3.1 Premisas bíblicas
ENCARNACIÓN Y CONTEXTUALIZACIÓN
Una base teológica fundamental de nuestra fe y vocación es la encarnación de Dios en nuestra condición humana en la persona de Jesús, en medio de la historia real de una época y un lugar específico. Durante los últimos veinticinco años hemos reflexionado sobre las implicaciones de esta encarnación en relación con la contextualización de la iglesia, la teología y la educación teológica en cada región y época. Para la UBL esto significa que hemos de integrar a la exégesis bíblica y la construcción teológico-pastoral el análisis constante de los contextos sociohistóricos de cada época bíblica, así como de nuestro contexto socioeconómico, político y cultural hoy.
JESUCRISTO Y EL REINO DE DIOS
Como uno de los grandes temas de toda la Biblia, el reinado de Dios influye grandemente en los estudios en la UBL. La teología bíblica destaca cómo Jesús no sólo anunciaba las buenas nuevas del Reino de Dios, sino que lo hacía presente y lo proyectaba en perspectiva de su plenitud futura. Vemos que el ministerio de Jesús era conflictivo precisamente porque el mensaje del Reino lo impulsaba a confrontar las estructuras religiosas, políticas y económicas que oprimían a su pueblo. En el presente la iglesia participa en esta misión de Dios en la medida en que encarna el amor y la justicia del Reino en su propia vivencia y en su acción en la sociedad. La consideración del reino de Dios como temática vital para la educación teológica hace que la UBL anhele y apoye las acciones humanas que fomentan una sociedad justa e inclusiva para todas las personas, aun cuando entendemos que ningún proyecto social o político humano debe ser confundido con el mismo reinado de Dios.
JUSTIFICACIÓN POR LA FE Y OPCIÓN POR LA VIDA
Según las Escrituras, Dios se ha revelado en su relación con el pueblo de Israel y muy especialmente en la vida de Jesucristo, como creador y defensor de la vida y como salvador de todas las personas que se le allegan en fe. Perdonados y justificados por la gracia de Dios, los y las creyentes son llamados a una nueva calidad de vida, que manifieste su compasión por todas las personas y grupos que sufren el desamor, la injusticia y la exclusión. En el modelo de educación teológica de la UBL, esta opción por la vida nos impulsa a celebrar cada manifestación de la fidelidad y misericordia de Dios en medio de las dificultades y sufrimientos de la coyuntura actual en nuestros países.
CRISTO, SALVACIÓN Y LIBERACIÓN
La salvación, que nos llega por la gracia de Dios, viene a ser un factor de liberación personal que afecta todas las relaciones sociales y de poder. Con ella se anticipa el rompimiento de todas aquellas estructuras, formas de actuar, creencias y actitudes que desprecian la vida y obra de Dios en su humanidad y creación. La salvación de Dios libera de toda idolatría y provoca la alegría de adorar y servir a Dios en palabras y en hechos. En respuesta a la salvación, que llega por la obra redentora de Jesucristo, l@s creyentes son llamados a darse en amor al prójimo. En las tradiciones plasmadas en los evangelios se nos revela el impacto de la persona de Jesús en medio de un contexto de profunda crisis nacional, en lo religioso tanto como en lo político y económico. Al hacerse solidario con las personas "desechables" de su entorno, Jesús revelaba no sólo el amor de Dios sino también el juicio de Dios contra personas y estructuras que explotan y marginan a estos sectores. En su llamamiento al discipulado, Jesús desafiaba a sus seguidores y seguidoras a asumir esta misma perspectiva sobre lo que Dios quiere hacer en este mundo.
El poder transformador del amor de Dios debe operarse en la persona, la familia, la iglesia, la comunidad y la sociedad. Es así que el evangelio confronta los grandes prejuicios del racismo, clasismo y sexismo que engañan y disminuyen o destrozan a millones de seres humanos hoy día. En fin, la historia de la salvación-liberación, que vemos claramente en las Sagradas Escrituras, sigue realizándose a través de la historia humana y en nuestra historia: "Buscad primero el reino de Dios y su justicia".
3.2 Misión de la UBL
La educación teológica ha venido desarrollándose como un vehículo dedicado primordialmente a la información, capacitación y formación de personas para guiar a las iglesias en sus múltiples ministerios. Creemos que es importante, antes de presentar el contenido y la metodología de estudio, situarlo en el marco del Reino de Dios, para que incluya y explique las relaciones que deben existir entre pastores y pastoras, iglesias, los pueblos latinoamericanos y el Reino de Dios. La UBL define su misión como la formación de agentes pastorales que sean apt@s, capaces, comprometid@s para acompañar, edificar y guiar a sus iglesias y agencias de evangelización y acción social hacia un servicio integral entre sus pueblos, en fidelidad al Reino de Dios y su justicia.
Reconocemos que vivimos en un mundo muy complejo y corrupto, que pertenecemos a iglesias y organizaciones imperfectas y frágiles, y que tod@s somos instrumentos de barro en las manos del alfarero. A partir de esta realidad procuramos construir un modelo de educación teológica que se aproxime cada vez más a la figura que sigue, en el que la UBL es sólo un pequeño instrumento dentro de la dinámica del Reino de Dios.
La UBL siempre procurará formar pastores, pastoras y líderes capaces y comprometidos. Hombres y mujeres, procurarán guiar a sus comunidades eclesiales a cumplir su vocación evangelística diaconal y profética. Toda esta labor pastoral estará dedicada a la salvación/salud/vida plena de nuestras comunidades y nuestros pueblos, según lo que Dios desea para tod@s.
Las personas que la UBL procura alcanzar en su programa de formación son las que han demostrado ya un llamamiento para seguir a Jesús en su camino de servicio y solidaridad. Estas opciones son las que tratamos de presentar en la figura anterior y expresar a través de todo el programa de la universidad.
No pretendemos que ningún seminario o universidad sea capaz de formar tales agentes pastorales desde la nada. Nuestra tarea es más bien descubrir a las personas que, por su testimonio y dedicación, y por el testimonio y reconocimiento de sus iglesias y comunidades eclesiales, sean aptas y comprometidas para la vocación que hemos identificado como prioritaria. La búsqueda y la incorporación de tales personas puede ser más importante y más difícil que el contenido mismo del programa. Para lograr este fin es necesario aclarar los términos básicos que hemos utilizado en estos párrafos.
Debemos reconocer primero que el Reino de Dios proclamado por Jesús aparece no en las personas grandes, ricas y poderosas, sino en las personas pequeñas y pobres, las personas débiles, la niñez, las mujeres y otras personas marginadas. Así también los pueblos que han de experimentar el Reino de Dios y su justicia no son los más desarrollados y preparados sino los oprimidos y explotados. Las iglesias y comunidades eclesiales, junto con sus agencias misionales, no son llamadas a inflarse numéricamente o en sus estructuras eclesiásticas, templos y programas, sino a solidarizarse con los sectores más marginados de nuestra sociedad. Así que los agentes pastorales que la UBL procura alcanzar en su programa de formación son l@s que han demostrado ya un llamamiento para seguir a Jesús en su camino de servicio y solidaridad. Estas opciones son las que tratamos de presentar en la figura anterior y expresar a través de todo el programa de la universidad.